Qué visitar
El Priorat es una comarca de Cataluña que se caracteriza por su paisaje montañoso, sus viñedos y su patrimonio histórico y cultural. Es un destino ideal para los amantes de la naturaleza, el vino y la gastronomía, que podrán disfrutar de rutas senderistas, bodegas con denominación de origen, pueblos con encanto y monumentos románicos.
ESCALA DEI
Una visita casi obligada para conocer la historia y los orígenes de la comarca del Priorat. Sus inicios se remontan al s.XII, cuando de la Provenza vinieron unos monjes cartujos y fundaron, bajo la protección de Montsant, la primera cartuja de la Península Ibérica. Escogieron un paraje singular, protegido por la Sierra Mayor de Montsant, donde un pastor había soñado ángeles subiendo al cielo por una escalera apoyada en la cepa de un pino, de ahí el nombre Escaladei o “escalera de Dios”.
La Cartuja vivió épocas de gran esplendor. Durante siete siglos, los monjes poblaron los campos, construyeron molinos y difundieron entre la gente de la comarca el cultivo de la viña. El Prior, de ahí el nombre de la comarca, era el alcalde general de los pueblos de la zona centro del actual Priorat, coincidiendo, aproximadamente, con los que están hoy en día dentro de la Denominación de Origen Calificada Priorat.
Con la desamortización de Mendizábal, en 1835, los monjes huyeron y la esplendorosa cartuja quedó en ruinas, saqueada por los campesinos cansados de pagar diezmos y sumisión. Hoy en día se puede disfrutar de un recorrido comentado por el exterior de los tres claustros, la iglesia y el refectorio, así como de una celda reconstruida con todo detalle.
SIURANA
Pueblo encantador en medio de un paraje formidable bajo la mirada de la Sierra del Montsant, la Gritella y las Montañas de Prades. Último reducto de la resistencia sarracena de Cataluña, el pueblo de Siurana quedó marcado por la viva leyenda de una reina mora, convertida hoy en día en la historia más ansiada por todo aquel que visita la zona.
El relato explica que Abdelazia, hija del Valino de Siurana, al llegar las tropas cristianas en 1153 prefirió saltar al abismo del risco con su caballo que caer en manos enemigas. El caballo, en su inútil resistencia, dejó marcada sobre la roca la huella de su herradura, que aún hoy en día puede verse en el risco conocido como “El Salto de la Reina Mora”. Con Abdelazia, desapareció el último baluarte sarraceno de Cataluña.
Hoy en día, es una bonita villa de casas y calles empedradas donde destacan los restos de la fortaleza musulmana, situados en la entrada del pueblo, y la iglesia románica de Santa Maria. A sus pies, un pantano de aguas limpias y tranquilas permite practicar todo tipo de deportes acuáticos.
PARQUE NATURAL DE LA SIERRA DEL MONTSANT
Declarada Parque Natural en 2002, la Sierra de Montsant es todo un símbolo para el Priorat y las comarcas tarraconenses. Es un macizo compacto, con la mayor parte de su perímetro amurallado por riscales y roquedales de conglomerados oligocénicos. Para entrar, es necesario escoger un grado, uno de los pasos que permiten superar los riscos. Los hay relativamente cómodos, reseguidos por caminos de herradura y otros que sólo permiten el paso de personas, muy aéreos ya menudo sorprendentes. A sus pies reposan todos los pueblos de la comarca, dejando magníficas vistas desde la cima de la Serra.
El Montsant fue una «montaña de bendición» por los árabes y «santa» por los cristianos. Un auténtico santuario, morada de los dioses y reducto de la visa contemplativa; reino del silencio, la soledad y la austeridad. Un gran bastión de roca con nueve ermitas, de la Hoya en San Salvador, y de San Bartolomé a la Virgen del Montsant.
Sierra de naturaleza virgen y protegida con más de 9.000 hectáreas de parque natural. Mil parajes que impresionan y están muy bien conservados: de las cachorras fondas al desfiladero de Fraguerau, del charco del Huevo al Clot del cerezo, de la Cogulla al pino del Cugat.
La relación espiritual que los hombres han mantenido con el Montsant durante siglos le ha otorgado una condición muy especial. La fundación de la primera cartuja de toda la península Ibérica -Scala Dei- y la intensa tradición eremítica, que ha perdurado hasta la actualidad, son buena prueba del profundo valor simbólico de la montaña.
MINAS DE BELLMUNT
La Mina Eugenia, que fue la mina de plomo más importante de Cataluña, cuenta con un total de 20 plantas subterráneas. Las visitas guiadas permiten adentrarse hasta la primera planta, a 35 metros de profundidad, y recorrer unos 700 metros desde la primera galería. Interesante recorrido acompañado de una moderna exposición y un opcional paseo por la colonia minera del pueblo de Bellmunt del Priorat.
La visita a la mina permite conocer de primera mano la historia de la mina Eugenia, las técnicas de trabajo que se utilizaban en las minas y las condiciones de trabajo de los mineros.
La visita a la mina siempre es guiada y su duración es de aproximadamente 45 minutos. Cada visita admite a un máximo de 30 personas.
Antes de realizar la visita guiada es recomendable haber visitado la exposición permanente del Museo, así como haber visto el audiovisual, que se proyecta antes de entrar en la mina. Una vez en el interior, se recorren diferentes galerías en las que se puede apreciar la riqueza mineral del subsuelo, las técnicas de extracción y la dureza del trabajo de los mineros.