Este mes de noviembre se ha celebrado el 20 aniversario de la DO Montsant, una de las Denominaciones de Origen que podemos encontrar en la comarca y de la que un gran número de socios de Priorat Enoturisme forma parte.
Se cumplen 20 años de esfuerzo, tenacidad e ilusión. 20 años desde que un grupo de viticultores y de enólogos empezaron a elaborar vino hasta llegar a día de hoy, en que los vinos de la DO Montsant han sabido ganarse el respeto y la admiración en todo el planeta por su calidad y su fuerte personalidad.
Los vinos de la DO Montsant hablan de dinamismo, de una sabia mezcla de experiencia acumulada y de la energía y del entusiasmo que son capaces de aportar las nuevas generaciones de agricultores y enólogos. También hablan de compromiso, riesgo, cooperación y confianza.
A lo largo de estas dos décadas, la DO Montsant ha logrado ser un referente en el panorama vitivinícola, tanto nacional como internacional. Así, actualmente es posible encontrar sus vinos en más de 40 países, y las cifras no dejan de crecer.
En estos 20 años, la DO Montsant ha visto crecer su patrimonio vitivinícola con el esfuerzo colectivo de viticultores, viticultoras y bodegas, siempre manteniéndose fieles a su filosofía y forma de hacer, y con la excelencia como bandera. En la DO también siguen creciendo los esfuerzos en pro del autoconocimiento.
Los estudios de zonificación, la apuesta por sus variedades históricas -la garnacha y la cariñena- así como por la sostenibilidad han sido claves a lo largo de los últimos años, convirtiéndose en un sello más de su identidad.
El relato de este 20 aniversario gira en torno a la leyenda oriental del hilo rojo del destino: un hilo rojo invisible que conecta a aquellas personas destinadas a encontrarse sin importante el lugar, el tiempo o las circunstancias. Este hilo se puede estirar o contraer, pero nunca romper. Esta idea es, de algún modo, un símil de que en la DO Montsant también existe ese hilo, pero no es rojo sino fucsia.
Un hilo fucsia que conecta todas las bodegas de la DO Montsant entre ellas, así como con su entorno, su paisaje, su tierra y su gente, las tradiciones y, en definitiva, una forma de hacer. Un hilo que les lleva unidos hacia un mismo objetivo: ofrecer los mejores vinos Montsant, fieles al territorio, y que cuentan su historia y esfuerzo, de dónde vienen y hacia dónde van, para ofrecer al consumidor, siempre, lo mejor que tienen.
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