Nuestros aceites

Los aceites de la comarca del Priorat, en la provincia de Tarragona, son unos de los más apreciados y reconocidos de Cataluña. Se tratan de aceites de oliva virgen extra, elaborados con variedades autóctonas como la arbequina y el rojillo. Estos aceites se caracterizan por su aroma afrutado, su sabor dulce y suave, y su color verde dorado. Los aceites del Priorat tienen una larga tradición histórica y cultural, y forman parte de la gastronomía típica de la zona, donde se utilizan para aliñar ensaladas, verduras, carnes o pescados. Además, los aceites del Priorat cuentan con una denominación de origen protegida (DOP) desde el año 2001, lo que garantiza su calidad y origen.

ACEITES DE LA COMARCA

Las características geológicas, terrenos calcáreos, licorellas (pizarras oxidadas) y graníticos, así como las condiciones extremas de temperatura (verinos calurosos e inviernos fríos) son factores que favorecen el cultivo de la aceituna y conceden a los aceites del Priorat unas características organolépticas propias y diferenciadas.

La variedad de aceituna más abundante es la arbequina, que llevó el Duque de Medinaceli a nuestras tierras allá por el siglo XVI. Sin embargo, también se cultivan variedades como: fragua, rojal, picudo rojo y sevillenca. El aceite que se produce en el Priorat transmite la intensidad propia de este territorio situado entre las comarcas del Baix Camp, las Garrigues y las Terres de l’Ebre, adquiriendo características de todas ellas pero, al mismo tiempo, con una personalidad propia muy marcada . El resultado es un aceite de oliva virgen extra de máxima calidad que se encuentra amparado y protegido por la DOP Siurana.

La denominación de aceite de oliva virgen extra indica que es un producto natural, obtenido de la prensada de las aceitunas mediante procedimientos físicos, y, por tanto, es el zumo de la aceituna que conserva todo el aroma y el sabor del fruto. La gran cantidad de premios obtenidos por los aceites de los diferentes productores de la comarca demuestra la importancia del trabajo bien realizado en la elaboración del producto, desde el trabajo en la finca, pasando por la elaboración en el molino hasta el consumidor, obteniendo al final un pequeño tesoro: el aceite del Priorat.

«Una comarca pobre donde la gente ha luchado, se ha esforzado y ha reivindicado la dignidad de un territorio austero y amable.»